Supervisión Externa de Servicios

Consiste en la coordinación y supervisión continuada de un servicio prestado a terceros y puede abarcar, – a criterio del cliente -, desde el estudio de caso y el diseño del propio servicio hasta su mejora continua, pasando por la selección de trabajadores, su formación, el desarrollo de KPI, aseguramiento del cumplimiento de SLA, el diseño, la validación y la mejora de los procesos de negocio que constituyen el servicio, su seguimiento y la automatización del mismo (cuadro de mando), la coordinación y el registro de operaciones, etc.

Vinculación del contrato

  • A toda la vida útil del servicio o servicios (podría  contratarse para más de uno).
  • A un periodo determinado de tiempo.
  • A la resolución de incidencias.
  • A la reconducción de servicios que o bien incumplen los SLA de forma continuada, o bien presentan pérdidas.

Ventajas

  • Concentración de recursos propios en el núcleo de negocio: se libera al equipo técnico-directivo del seguimiento y la supervisión operativa y a pie de obra del servicio.
  • Variabilidad de coste:  el coste de la coordinación del servicio varía en función de la carga de trabajo y objetivos encomendados al profesional externo.
  • Flexibilidad:  el trabajo de coordinación y supervisión se contrata con un profesional externo cuya relación con la empresa es comercial y su permanencia equivale al periodo temporal o servicio contratado. La alternativa sería contratar  un mando intermedio que estaría vinculado laboralmente a la empresa independientemente del trabajo realizado y la eficiencia con la que fuera desempeñado.   De esta forma se ahorran, además, los costes de cotización a la Seguridad Social.